jueves, 30 de julio de 2009

Por fin he encontrado un remedio infalible que borre del todo la culpa. No pienso quedarme a tu lado mirando la tele y oyendo disculpas. La vida me ha dado un hambre voraz y tu apenas me das caramelos. Me voy con mis piernas y mi juventud por ahí aunque te maten los celos.
Llevo conmigo un radar especial para localizar solteros. Si acaso me meto en aprietos también llevo el número de los bomberos. Ni tipos muy lindos ni divos, ni niños ricos yo se lo que quiero. Pasarla muy bien y portarme muy mal en los brazos de algún caballero.

Ya está sentada en su mesa y pone la mira en su próxima presa.{Pobre del desprevenido que no se esperaba una de esas}

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