miércoles, 4 de noviembre de 2009


Te juro que no quiero perjudicarte en nada y si lo hago, te pido perdón. Yo lo único que necesito de vos es que seas sincero conmigo, que me digas siempre la verdad; ya no quiero que me ocultes las cosas. Te escribo porque estoy extrañando tu boca, extraño tus abrazos y tu mirada que puede decirme toda tu verdad. Que nada quede en la nada y que lo que quieras decir lo puedas decir mirandome a los ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario