lunes, 19 de julio de 2010

Quiso el destino que esa
noche hiciera frío,

y que el ruido de los coches
me hiciera hablarte al oído.

Y si el diablo se contenta con
que dudes un instante.

Vos y yo nuestras miserias y
esta noche por delante amor.

¿Quién sabe?

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