domingo, 11 de julio de 2010

Tú adivinaste todos mis gustos y yo sabía tus secretos y caprichos.
Y ya conoces mi piel de memoria y yo la tuya... pero no...
Nuestro interior ha quedado cerrado y oscuro como un silencio...
Nos encontramos ahora el uno al lado del otro, de la misma manera que si tomáramos
un café o fumáramos un cigarrillo.Somos dos marionetas haciendo todos los gestos
que exige la comedia, agítando brazos y piernas pero siempre en la oscuridad...
Y es una lástima. Es una lástima que de tanto beso y de tanta caricia no nazca
la luz ni esperanza de vivir... Y luego buenas noches, amor.
Y el día siguiente, buenos días, amor. La rutina, como siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario