Se ve que la escalera más sincera es la que va para abajo, se pone menos falso todo a las cosas son como son. Se fué perdiendo mucho más en mi tierra que la paz y el trabajo, se repartieron más panfletos del cielo de la contradicción. Se hizo emoción la inocencia, cuánto pegó esa sensación, quedamos en presencia de la ausencia del dolor, Sé que no sé pero siempre, siempre opino igual, escribo sin escuchar, si lo que hago yo vivo está bien o mal.
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