La sabiduría llega cuando no nos sirve para nada, no se puede evitar y todo lo que pasa conviene, son las reglas del destino, son las reglas del amar. Cuando vos querías un abrazo yo quería emborracharme con los flacos en el bar, cuando yo quería la rutina vos decías, quiero aire, necesito libertad. Pero al fin, si es amor, cruzará huracanes y tormentas pero al fin, si es amor, beberemos sólo su belleza.
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