viernes, 11 de noviembre de 2011
La pérdida de un ser querido, de algo que querías con todo tu corazón y hubieras dado tu vida para volverlo a ver con la misma luz que tenía en su interior y la demostraba día a día, es lo más doloroso que te puede pasar. Los momentos preciosos, las miles de horas y años que pasamos, absolutamente todo va a quedar en mi memoria y dentro de mi caja de recuerdos. Conservaré tu foto, tu melodía al hablar y tus hermosos festejos cuando me veías. Duele perderte, decirte adiós en un momento que no quería y más dolor me causa no poder haber estado ahí. No te gustaría verme sufrir como también a mí no me gustaría sentir tu dolor. Sólo sé que debes estar bien, tranquilo y ya no hay dolor que te aguarde.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario