He vivido ya mil cielos y un infierno, un infierno equivalente a esos mil. Cielos tan azules e invisibles y el eco de unos pasos que aun persiste.
Fríos y calores de un desierto, hambre de un país del tercer mundo, perder
noción si afuera hay sol o si es de noche, pero esa venda esta en mis ojos
Otra vez.
Oid mortales el grito sagrado griten, gritenlo fuerte porque acá solo oigo quejidos
Silencio y el eco de esos pasos hoy me duelen más. un día abrí los ojos y vi el sol,
Sentí algo que nunca imagine, sentí como es nacer y llore, mas que aquel día..
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