domingo, 6 de enero de 2013



He vivido ya mil cielos y un infierno, un infierno equivalente a esos mil. 
Cielos tan azules e invisibles y el eco de unos pasos que aun persiste. 
Fríos y calores de un desierto, hambre de un país del tercer mundo, perder 
noción si afuera hay sol o si es de noche, pero esa venda esta en mis ojos 
Otra vez. 
Oid mortales el grito sagrado griten, gritenlo fuerte porque acá solo oigo quejidos 
Silencio y el eco de esos pasos hoy me duelen más. un día abrí los ojos y vi el sol, 
Sentí algo que nunca imagine, sentí como es nacer y llore, mas que aquel día..

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