sábado, 5 de enero de 2013

Vos golpeaste su puerta 
y el te impuso sus normas. 
Bendita sea la forma en que te haces valer. 
Vos contás las ovejas 
y el se queda su lana. 
¿O será que tus ganas se pueden tejer? 
Lleva entre sueños una pesadilla 
y entre los dientes un despertador. 
¿Y para qué voy a contarte un cuento? 
Si hay quienes pagan por soñar. 
Voy a contarte un cuento igual. 
Sin embargo amanece 
y seguís bostezando. 
¿Sabés? de tanto en tanto, podes despertar. 
Lleva entre sueños una pesadilla 
y entre los dientes un despertador. 
¿Y para qué voy a contarte un cuento? 
Si hay quienes pagan por soñar. 

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